Reclaiming power through territory

In Colombia, Peru, and throughout our region, where a person lives—their territory—can define their life. This is especially true for Afrodescendants, indigenous peoples, women, young people, and rural communities. Though the region boasts booming economies, territorial inequality undermines national gains. People in remote territories are often marginalized and disenfranchised, living amid disputes over land and violence tied to natural resource exploitation. Some of these territories have been devastated by armed conflict. And too often, the voices of those impacted are not being heard.

We believe it is only when these communities participate freely and fully in decisions that affect them, including decisions related to natural resources, that the forces that perpetuate inequality can be disrupted. To build more inclusive, innovative, and sustainable territories, communities must be empowered to identify the challenges they face, and equipped to build alliances to address them.

El rostro de la desigualdad

Después de décadas de democracia electoral, los países de América Latina están experimentando un crecimiento económico sostenido, solidez en la sociedad civil y una creciente confianza en el poder de la participación. Sin embargo, América Latina continúa siendo la región con mayor desigualdad en el mundo. La desigualdad desestabiliza la democracia, debilita el crecimiento económico y socava el tejido social. Todo esto conduce a situaciones de discriminación y diferencias económicas que afectan de manera más dramática a los pueblos indígenas y afrodescendientes, a las mujeres, los jóvenes y las poblaciones rurales.

Por un período demasiado prolongado, se les ha negado el reconocimiento político pleno a los pueblos indígenas y afrodescendientes, impidiendo su participación y convirtiéndolos en sujetos vulnerables a la violencia. En países como Colombia, Chile y Perú, las políticas favorecen a los ricos y aumentan la carga impositiva sobre los pobres.

La lucha contra la exclusión y la promoción de la igualdad

Creemos que para romper con los patrones históricos de desigualdad, exclusión y discriminación, resulta esencial empoderar a los pueblos indígenas y afrodescendientes. Solo cuando estas comunidades lleguen a ser verdaderamente visibles y participen de forma libre y plena en la toma de decisiones que los afectan—incluidas aquellas relacionadas con los recursos naturales—se podrá romper con las fuerzas que perpetúan la desigualdad.

Los recursos naturales son un motor del crecimiento, una fuente de biodiversidad y los cimientos de la herencia cultural de la región. Creemos que regulaciones gubernamentales mejoradas y prácticas corporativas sustentables y socialmente inclusivas—en consonancia con los derechos humanos, altos estándares ambientales y un rol sustantivo de las comunidades—pueden lograr grandes avances en lo que respecta a asegurar un acceso más igualitario a los recursos naturales, su uso y su control.

También consideramos que una política fiscal justa y bien estructurada puede otorgar beneficios para todos. La determinación de impuestos y del presupuesto son herramientas importantes que los gobiernos pueden usar para distribuir los recursos de formas que conduzcan a la construcción de sociedades justas. Cuando la política fiscal es participativa, transparente, y se percibe como legítima, puede romper con la desigualdad y permitir que un grupo mayor de la población prospere.

Grantmakers in Andean Region

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Director, Andean Region
Bogotá, Colombia
Program Associate, Andean Region
Bogotá, Colombia
Program Officer
Bogotá, Colombia