Mexico and Central America have undergone dramatic transformations over the past three decades. While this has led to progress and new opportunities in some areas—including nascent democracies, organized civil society, and vibrant movements of indigenous peoples—inequality persists.

Across the region, the concentration of wealth has increased. In the absence of substantive growth, minimum wages are at a historic low and natural resources are being widely exploited. Violence and insecurity have escalated, and organized crime has begun to infiltrate and compromise some economic and political systems. Corruption is pervasive, and repression and serious human rights violations are on the rise.

Our work

We seek to develop interconnected strands of work to strengthen justice and end impunity in Mexico. Our aim is for the Mexican government to be more accountable to its people—which means more willing and able to punish the perpetrators of human rights violations and beneficiaries of high-level corruption, and to embrace its responsibility to protect the rights of the country’s most vulnerable people.

We also work in Mexico, Guatemala, El Salvador, and Honduras to ensure that decisions about, and investments in, indigenous and rural territories are made in ways that respect and protect community control. This includes funding to strengthen local and indigenous organizations and leaders; build connections between rural and indigenous communities and organizations at the urban, national, and international levels; and strategic communications and litigation.

What we don’t fund

We know nonprofit staff’s time is valuable, so we discourage using it to submit proposals that don’t fall within funding guidelines. In this spirit, we aim to be transparent about what our grant making does not support.

We do not fund work on migration, sexual and reproductive rights, HIV/AIDS, and rural livelihoods.

La región de México y Centroamérica ha experimentado importantes transformaciones a lo largo de los últimos treinta años. Si bien esto ha resultado en avances y nuevas oportunidades en algunas áreas—que incluyen democracias incipientes, sociedades civiles organizadas, y dinámicos movimientos de pueblos indígenas—la desigualdad persiste.

A lo largo de la región, la concentración de la riqueza ha aumentado. A falta de un crecimiento sustantivo, los salarios mínimos se encuentran por debajo de los mínimos históricos y los recursos naturales están siendo ampliamente explotados. La violencia y la inseguridad han incrementado, y el crimen organizado ha comenzado a infiltrar y comprometer algunos sistemas económicos y políticos. La corrupción es generalizada, y la represión y las graves violaciones a los derechos humanos van en aumento.

Nuestro trabajo

Buscamos desarrollar campos de trabajo interconectados para fortalecer el sistema de justicia y combatir la impunidad en México. Nuestra aspiración es que el gobierno mexicano sea más responsable ante su población—lo que significa estar más dispuesto y mejor capacitado para enjuiciar y castigar a los autores de graves violaciones de derechos humanos y los beneficiarios de la corrupción de alto nivel, y asumir su responsabilidad de proteger los derechos de las personas más vulnerables del país. También trabajamos en México, Guatemala, El Salvador y Honduras para garantizar que las decisiones sobre inversiones públicas y privadas en los territorios indígenas y rurales se lleven a cabo respetando y protegiendo el control por parte de las comunidades sobre sus recursos naturales y sus visiones locales de desarrollo. Esto incluye el financiamiento para fortalecer a las organizaciones y líderes locales e indígenas; el desarrollo de vínculos entre las comunidades rurales e indígenas y organizaciones a nivel urbano, nacional e internacional; y la comunicación y litigio estratégicos.

Lo que no financiamos

Sabemos que el tiempo del personal de las organizaciones sin fines de lucro es valioso, por lo que desalentamos el envío de propuestas que no se adhieran a las pautas de financiamiento. En este sentido, procuramos ser transparentes en cuanto a lo que nuestros donativos no apoyan.

No apoyamos el trabajo en torno a la migración, los derechos sexuales y reproductivos, VIH/SIDA, medios de vida rurales, y educación.